viernes, 21 de abril de 2017

Al pasar

El hombre se quedó callado, con los pulgares en los bolsillos de los vaqueros. Tenía una barriga enorme, y era rubicundo como el viento.
-Me encanta cuando a los chicos se les escapa la pelota y voy corriendo y le doy un patadón bien fuerte.
-¿Desaparece el papel de la máquina cuando mandas el fax o no?
El hombre rubicundo dijo:
-Pero bueno. ¡Pero si Lupin no coincidio nunca en realidad con Sherlock Holmes! ¡Tas tonto!

miércoles, 1 de marzo de 2017

Ética

Medité por la mañana, aunque interrumpí la sentada para enviar un mensaje destemplado a C. Me turbó. La paz de ayer, a medias perdida.
Leí tras la comida los dos primeros capítulos de la Ética de Ojanguren. He vuelto al principio.
La ética es un vacío doloroso hoy día. No sólo hoy día. Que yo de niña y adolescente no supiera nada de ética, que ni durante la época de la universidad ni durante ninguna otra no tuviera más que una intuición muy vaga de lo que es la ética, es indignante de estúpido. Que siga ocurriendo, y cada vez más, lo es. Porque en clase de ética no hablarán seguro del carácter, temperamento, hábito, acto, etc. Serán poco estrictos, poco específicos y sin grandeza.

jueves, 5 de enero de 2017

Me encoge así como a una japonesa el poemario de C. P. Voy a su facebook y miro fotos. Son delicadas y fuertes. Siento el impulso de declararle mi admiración, pero creo que él no sabe y no debe saber que ya he tenido acceso a su poemario.
Capita de Miyazaki y alegría forzada.
Cómo se puede vivir trabajando tantas horas por dinero, en finanzas, Crisis Management (consulting). Dos días a la semana trabaja de nueve a tres de la madrugada. El resto, de nueve a seis de la tarde. Y, aunque tienen en teoría una hora para comer, suelen hacerlo en media hora.
Insoportable. 
El niño está en la guardería de ocho y media a seis del a tarde desde que tenía once meses. 
La madre tiene síndrome de Asperger (es muy impaciente) y el padre teme que el hijo lo haya heredado, porque es inquieto y monologa constantemente
Oh, y lo que me maravilla es comprobar otra vez la culturalidad de la gestualidad. Cómo hace reverencias y ladea la cabeza hacia abajo. O los gestos faciales, tan exagerados como si fuera una parodia, obsequiosos. 
Incluso descubrí con fascinación que ese gesto encantador de los vídeos pornográficos en que una joven en el metro se encoge lentamente, una inmovilidad casi de encogimiento, mientras manos de hombres anónimos la empiezan a palpar, es también cultural. El niño estaba agotado, no quería colaborar con la fisioterapeuta, y se mantenía de pie en ese gesto del cuerpo de querer huir, pero encogerse mínimamente para abrazarse o como si esperara que algo cayera sobre él, una bala, una piedra, intentando provocar quizá compasión, intentando defenderse. 
Ahora que lo recuerdo, cuando ayer iba a recogerlos al hotel, había a mi lado, esperando el semáforo, tres chicos negros, uno de ellos ridículamente vestido con pantalones casi por media pantorrilla, moderno donde los haya, pero un poco al estilo de Malcolm X en su juventud, muy pachuco, aquella moda mexicana, y noté que gesticulaban un poco como negros americanos, a pesar de tener acento totalmente de aquí. Asunción de una imagen, de un modelo. En este caso es contaminación americana. 

martes, 3 de enero de 2017

Recital en casa de JM. Todos son músicos menos nosotros, así que disfrutamos como si viéramos magia cuando se ponen a cantar a cuatro voces un par de canciones del Cancionero de Upsala justo antes de irnos.
M. Hablaban de un pianista muy anciano que caminó con dificultad hasta el piano, pero una vez allí tocó con vigor impresionante. Entonces recordó una anécdota similar de un violinista a quien hubo que subir al escenario. Pero ella habría preferido algo que mostrara más su edad. Conté yo entonces los movimientos de manos del ancianísimo Kazuo Ono en aquella entrevista de A.A. y ambas dijimos a la vez: "un destilado". Fue muy bonito, no era esperable la palabra, no era un cliché tampoco. Afinidad. En una película romántica nos habríamos quedado boquiabiertos mirándonos a los ojos.
Me encanta esta chica. Su voz y su conversación. Y veo en él algo infantil, de niño sabio y entusiasta. Erudición y frikismo.
Ese movimiento japonés como de lentísimo encogimiento. Idea para mi show poético. Otra más.
El padre es acelerado, ríe muy alto y como a destiempo, hace todo a trompicones, duda, cambia de idea. Da las gracias repetidamente. Pero no nos entendemos bien, a pesar de que su inglés es muy decente. Además de la lengua, parece haber esa inseguridad cultural de cuando todo es muy diferente, la misma que tiene a, niño atontado, el prubitín. Todo extraño y gentes extrañas que hablan una lengua extraña.

¿Qué ocurriría si google cayera? Sería catastrófico. ¿Tendría alguna importancia, en semejante panorama, que yo perdiera toda mi masa amorfa?








miércoles, 18 de noviembre de 2015

Traición

Me preguntaron esta tarde cuántos hijos tenía.

Dije: «Dos».

No sé qué fue. No deseé tanta violencia. Era una situación ligera. Social.

Traición.
Traición.
Lloro de traición.

Tres. Tengo tres.
Tengo tres.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Máquina biológica, impulsos deterministas, alimento, sexo, poder. Eso es el hombre sin una visión de la existencia, de la vida universal, que es lo que diferencia al humano del estado de existencia animal. Tengo un sueño de King significa Tengo una visión.
La visión es el conectar con un conocimiento y el propósito particular de la existencia en uno mismo, descubrir la función de uno en la existencia. Para qué he nacido, que espera la vida de mí, a qué debo dedicarme, en qué debo enfocarme: la visión da sentido a la existencia. La visión es una experiencia estructuradora de sentido. Los seres humanos hemos dejado de tener un sentido de la existencia. Hoy día el sistema pone el sentido en el consumo y la producción. Nos estamos volviendo autómatas. Parte del automatismo. Eso ciega la conciencia. Se vuelve opaca y neblinosa. No hay sentido de la propia existencia.
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