miércoles, 1 de marzo de 2017

Ética

Medité por la mañana, aunque interrumpí la sentada para enviar un mensaje destemplado a C. Me turbó. La paz de ayer, a medias perdida.
Leí tras la comida los dos primeros capítulos de la Ética de Ojanguren. He vuelto al principio.
La ética es un vacío doloroso hoy día. No sólo hoy día. Que yo de niña y adolescente no supiera nada de ética, que ni durante la época de la universidad ni durante ninguna otra no tuviera más que una intuición muy vaga de lo que es la ética, es indignante de estúpido. Que siga ocurriendo, y cada vez más, lo es. Porque en clase de ética no hablarán seguro del carácter, temperamento, hábito, acto, etc. Serán poco estrictos, poco específicos y sin grandeza.

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